La FCyT y la Municipalidad de Paraná desarrollarán un sistema para geolocalizar casos de violencia de género
La Municipalidad de Paraná, a través de la Subsecretaría de Género, Diversidad, Niñez y Adolescencia, firmó un convenio específico con la Facultad de Ciencia y Tecnología (FCYT) de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER) para desarrollar un sistema de geolocalización y georreferenciación de casos de violencia por motivos de género en la ciudad.
La herramienta, “combinará Inteligencia Artificial (IA) con datos municipales para construir un mapa de calor que identifique las zonas de mayor incidencia y clasifique automáticamente el nivel de gravedad de cada situación”, explicó la intendenta de Paraná, Rosario Romero, quien precisó que el proyecto “también incluye una calificación de las situaciones de violencia que tenemos para detectar cuáles son de gravedad, cuáles son de menos gravedad”.
En ese sentido, la mandataria destacó la importancia del sistema “que permitirá tener un diagnóstico actualizado de la situación en la ciudad y, a partir de ahí, poder fortalecer las políticas públicas en prevención de violencia de género que desarrolla la Municipalidad de Paraná con diferentes formas de abordaje como talleres y asistencias”.
Por otro lado, la abogada remarcó la importancia de la articulación entre el municipio y la universidad pública: “El Estado tiene que asociarse con las distintas dependencias del Estado, ya que cuando la gente acude a pedirle una solución al Estado, no divide entre municipal, nacional, provincial. Mira al Estado. Y el Estado está para dar este tipo de respuestas en la medida, por supuesto, de situaciones que puedan evitarse, que es lo más importante”.
Por su parte, el Decano de la Facultad de Ciencia y Tecnología, Juan Pablo Filipuzzi, precisó que el “sistema lo desarrollarán docentes y estudiantes de la facultad”, y contó que la idea “es que con IA se haga una lectura de los PDF que vienen de la justicia y se clasifiquen de manera automatizada y se georreferencien en el mapa de la ciudad”.
Sobre los plazos de desarrollo, el decano señaló “demandará entre cuatro y seis meses, porque lleva todo un proceso de validación, ya que son cuestiones muy riesgosas, muy graves y tienen que estar muy bien chequeados, porque si toma mal o si califica mal algo puede haber un alto riesgo para personas, ya que se está trabajando en situaciones de vulnerabilidad”.
El secretario de Desarrollo Humano, Enrique Ríos, subrayó el valor institucional del acuerdo: “Creo que la importancia mayor es la construcción de una articulación permanente con la universidad pública, en este caso con la FCYT, que nos va a permitir contar con una herramienta de geolocalización, fundamentalmente en lo que es la cuestión de violencia de género, lo cual nos va a permitir tener rápidamente un informe sobre cuál es la situación, cuál es el mapa de calor en la ciudad, cuáles son los de mayor o menor problemática, en mayor riesgo”.
Por su parte, la subsecretaria de Género, Diversidad, Niñez y Adolescencia, Mercedes Solanas, explicó el diagnóstico que motivó el desarrollo del sistema: “La situación es que se han incrementado las denuncias por motivos de violencia de género, pero esto lo podemos intuir, no tenemos la información sistematizada, por eso la necesidad de firmar este convenio, de construir esa herramienta que además nos permite clasificarla y ubicarla en un mapa, geolocalizarla y asignarle un nivel de riesgo”.
“Lo que nos permite a nosotros también como equipo definir urgencias. Pero además fundamentalmente nos permite trabajar en políticas públicas de prevención de violencia”, agregó la funcionaria.
Etapas de desarrollo e implementación
De acuerdo con el convenio firmado, el trabajo se desarrollará en seis fases sucesivas. La primera etapa, de tres semanas, contempla el relevamiento y análisis de la información disponible en los registros municipales y la normalización de los criterios de carga de datos. Le seguirá el diseño de la arquitectura del sistema y de la interfaz web, durante dos semanas, y luego la etapa de desarrollo técnico propiamente dicho, la más extensa, con seis semanas destinadas a la programación, la incorporación de capas de información geográfica y la implementación de protocolos de seguridad, cifrado y anonimización de los datos.
Posteriormente se realizará una fase de testing y ajustes de tres semanas, seguida por la entrega del desarrollo, la documentación técnica y la capacitación al personal municipal designado, durante dos semanas. El proceso culminará con una jornada de socialización y presentación de la herramienta dirigida a actores institucionales, comunitarios y académicos.




