SE ENTREGARON LOS PREMIOS DE LA CAMPAÑA EN REDES SOCIALES “EN UADER SOMOS MALVINAS”

 El Rector de la Universidad, Anibal Sattler, reconoció a quienes se sumaron en Facebook a la iniciativa que impulsó la UADER con apoyo del Ministerio de Gobierno de Entre Ríos, bajo la consigna “pensamos, no olvidamos, contamos”.

 Luego de que culminara formalmente la Campaña “En UADER Somos Malvinas”, la cual formó parte de la agenda de actividades conmemorativas “Mujer, Memoria, Malvinas”, desde la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER) dispusieron una sencilla y cálida entrega de premios a algunos de los participantes.

 La iniciativa se desarrolló a través de la red social más popular, Facebook, donde se invitó a la comunidad a compartir noticias, imágenes, relatos y otros contenidos, con el propósito de hacer visible los hechos ocurridos en torno a la guerra de Malvinas y marcar el compromiso institucional para difundir y alentar la memoria sobre una circunstancia clave en la historia nacional.

 En la mañana del martes 22 de abril, en el Auditorio “Amanda Mayor” el Rector Bioing. Aníbal Sattler saludó a las personas que resultaron seleccionadas -por la calidad y la emotividad del material compartido- y les entregó a cada uno un recordatorio, libros y pen drives.

 Sattler destacó la campaña, sobre todo por la apuesta que significó el abordaje de un tema complejo como lo es Malvinas. Asimismo, transmitió el saludo del Ministro de Gobierno y Justicia de Entre Ríos, Adán Bahl, que apoyó la iniciativa.

 Esta propuesta fue trabajada de manera conjunta por las secretarías de Extensión de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales (FHAyCS) y la Facultad de Ciencia y Tecnología (FCyT). La página “Somos Malvinas UADER” seguirá disponible como fuente de consulta y lectura sobre la temática.

 Previo al inicio del encuentro se hizo un minuto de silencio recordando al Profesor Claudio Vera, de cuyo fallecimiento se tuvo conocimiento en la jornada del lunes 22.

 Ganadores y parte de sus textos

 María Rosana Ríos, Docente de la Escuela NINA Nº116 “Cabo Carlos Misael Pereyra” (Concepción del Uruguay):

 “El nombre que lleva la escuela es en homenaje a un cabo integrante de Gendarmería Nacional de dicha ciudad que perdiera la vida defendiendo nuestra soberanía.El 5 de septiembre de 2011 se realizó un homenaje a quien en vida fuera integrante de Gendarmería Nacional de Concepción del Uruguay y que en el año 1982 ofrendara su vida en cumplimiento de su deber como personal militar, pero aún más como nos hiciera saber de palabras de su esposa que antes de partir hacia las Isla Malvinas dejó en claro que lo que más lo motivaba de ir a defender a su patria era por su convicción como profesional y por su deber moral y patriótico“.

 Nicolás Moreyra, Paraná:

 “Cae una lagrima en la nieve, no puedo evitarlo porque duele, miro alrededor, y no me veo. ¿Soy un asesino? o ¿Un libertador? ¿Maté a un enemigo? o ¿Un hermano? ¿Soy el bueno? o ¿Soy el malo? Con cada disparo ¿pierdo? o ¿gano? Quiero volver, pero, no lo voy a hacer, algún castigo tengo que tener. Cae una lágrima en la nieve, estoy en paz, ya no duele“.

 Atilio Amerio, Chajarí:

 “Les comparto el prólogo y la introducción de mi libro ‘Clama el viento. Los caminos hacia Malvinas’, escrito entre el 2007 y el 2008. Es un libro que por sobre todas las cosas tiene un contenido de amor, pero no ese amor sensiblero o romántico, sino aquel varonil, profundo y sentido con que el autor nos lleva a revivir la heroica locura que fue la Gesta de Malvinas. Y es tal vez porque fue tal la vorágine que se creó que hemos perdido de vista cosas que son fundamentales, como la historia y las circunstancias que dieron lugar a los acontecimientos que unos tras otros determinaron el rumbo de los eventos“.

 Jorge Cuesta, Paraná:

 “El padre de mi querido amigo Pablo estuvo en Malvinas. Ricardo Rodriguez, se llamaba y era un tipo bonachón y macanudo. Se fue hace algunos años ya, muy jóven aún, quizá debido a secuelas de la guerra. No fueron muchas las charlas que tuvimos al respecto, pero siempre fueron apasionantes. No obstante, lo que quiero rescatar es algo que no nos quiso contar nunca y que me he enterado no hace mucho gracias a un programa de tv en que salió su historia. El hecho de que haya estado en medio del fuego de Malvinas ya es motivo de orgullo para cualquier argentino, pero hay algo más valioso que lo ennoblece. Ricardo era un oficial que se preocupaba por sus soldados, quería que no pasaran hambre, que no tuvieran frío. El tipo se las rebuscaba para conseguirles abrigo y pan, sabiendo aún que aquél comportamiento no era el que se predicaba entonces desde sus superiores“.

Marcelo rodríguez (alias la Pepa), Paraná (estuvieron presentes sus hijos para recibir el recordatorio):

 “Corría el año 1982 y con dieciocho años me encontraba inmerso en cursos, preparación, estudios. Habiendo dejado mi Río Cuarto natal, mi Córdoba querida, ya llevaba un año en las tierras entrerrianas, en la ciudad de Paraná. De a poco fui conociendo la mesopotamia, su gente, sus costumbres. Y en ese lugar, el 2 de abril al despertar, la tremenda noticia, la noticia inesperada, las Malvinas se habían recuperado. A partir de allí todo fue muy rápido. En escasos días ya estaba en Puerto Argentino, como uno más, como todos a los que nos tocó la suerte de defender las islas …“

 Luis Francisco Costamagna:

 “Me permito compartirles una historia mínima. En vacaciones jugaba con mi hija Victoria (6 años), con un rompecabezas de madera, consistente en una pieza en bajo relieve con la silueta de la Argentina y las piecitas que reproducían cada provincia, por lo que se podía armar el mapa político de nuestro país. No va que la nena no encontraba la pieza correspondiente a las Malvinas, por lo que en tono grave le dije que teníamos que recuperarlas. Le explique que los ingleses nos la habían quitado hace mucho y que siempre las habíamos reclamado como nuestras. Le conté que quisimos reconquistarlas “cuando papá tenia la edad de su primo Manuel” y que murieron por ellas muchos argentinos. Le LED el poema “Las Malvinas” de Pedroni (y le conté que era amigo de su bisabuelo, por lo que desde siempre están sus libros en mi casa y de chico su abuela me los leía): “… Hasta que el barco patrio no ancle entre sus alas, ella se llama Soledad”. No se si habrá sido el tono, mi voz entrecortada o mis ojos ennubecidos, pero al terminar de leerle, me abrazo y me dijo: “no te preocupes, papi. Vamos a recuperar las Malvinas“.

 También recibieron su reconocimiento por clickear “Me Gusta” Gabriela Hofstetteer, de Crespo, y Joaquín Facciano.

 Textos completos en "Somos Malvinas UADER"

Fuente: Departamento Comunicación Rectorado | comunicacion@uader.edu.ar