La FCyT realizó una jornada hacia la igualdad para conmemorar el 8M

Trabajadores, docentes  e integrantes del equipo de gestión de la Facultad de Ciencia y Tecnología participaron de una jornada de acción política con el objetivo de transformar prácticas y discursos hacia la igualdad, en conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora.

 La actividad estuvo organizada por el Área de Género y Diversidad de la FCyT, cuya misión es la de promover la igualdad, la inclusión y el respeto por los derechos de todas las identidades mediante acciones de sensibilización y formación de la comunidad educativa en temáticas de género, diversidades y violencias.

 En ese marco, se realizó una jornada de acción política denominada “Pasos hacia la igualdad: interseccionalidad y derechos”, como parte de las acciones del Programa Comunidad del Plan de Gestión Institucional de la casa de estudios.

 

 La actividad constituyó una instancia de reflexión colectiva sobre las desigualdades estructurales y, a la vez, una acción política orientada a transformar prácticas, discursos e instituciones, con el objetivo de visibilizar desigualdades y propender a que no afecten a las personas que integran la comunidad educativa.

 El contexto de la jornada fue la conmemoración del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. El 8 de marzo no es una fecha conmemorativa aislada, sino una jornada internacional de lucha, memoria y reivindicación de los derechos de la mujer.

 Desde una perspectiva de derechos humanos, el 8 de marzo interpela al Estado y a las instituciones a garantizar la igualdad real y efectiva, tal como establecen los marcos normativos nacionales e internacionales en materia de derechos de las mujeres y diversidades.

 Desde esa perspectiva, Jimena Santa Cruz, coordinadora del Área de Género y Diversidad; y Azul Mussi, responsable del Área de Cultura, hicieron hincapié en las desigualdades de género, no como acciones individuales ni naturales, sino social e históricamente construidas; la persistencia de brechas en el acceso a recursos, reconocimiento, representación y oportunidades; y los cambios que deben introducir las instituciones, incluidas las universidades, para evitar la reproducción de esos discursos y desigualdades y transformarlas en acciones inclusivas.

 Destacaron, además, las experiencias diferenciadas en el acceso efectivo a derechos: no es lo mismo transitar la universidad siendo mujer de clase media que siendo mujer trabajadora con responsabilidades de cuidado; no es lo mismo ser varón que ser persona no binaria con discapacidad.

Así, plantearon el desafío de ampliar la mirada y pensar políticas inclusivas que no homogenicen las experiencias desde la perspectiva de la interseccionalidad.