UADER distinguió a Ricardo Gil Lavedra como Doctor Honoris Causa
Ricardo Gil Lavedra, destacado abogado, juez y político argentino, reconocido por su participación en el Juicio a las Juntas Militares tras el retorno de la democracia, recibió el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad Autónoma de Entre Ríos (UADER).
La ceremonia donde se formalizó la entrega de la máxima distinción académica de la universidad provincial, tuvo lugar en el Auditorio “Amanda Mayor” de Rectorado, en la tarde del lunes 27 de abril. Allí, Gil Lavedra brindó la conferencia magistral “El juicio a las juntas y la transición democrática”, en el marco de un acto encabezado por el rector Luciano Filipuzzi, el gobernador Rogelio Frigerio y del que participó el decano de la Facultad de Ciencia y Tecnología, Juan Pablo Filipuzzi, impulsor de la distinción.
El rector de UADER afirmó que el título de Doctor Honoris Causa a Gil Lavedra “es un reconocimiento al mérito, a la trayectoria y a un trabajo basado en el esfuerzo” y resaltó que la distinción fue aprobada por unanimidad de la comunidad universitaria.
Filipuzzi resaltó a Gil Lavedra como “una persona que dedicó su vida al derecho, en distintos ámbitos y funciones”; marcó “el coraje y el valor de aceptar el desafío, para nada sencillo, de lo que implicó el juicio a las juntas, en el contexto de una presidencia como la de Raúl Alfonsín, que no se puede obviar cuando estudiamos la historia”.
La propuesta de otorgarle el título de Doctor Honoris Causa a Gil Lavedra surgió como una propuesta de la FCyT y fue avalada en forma unánime por el Consejo Superior de UADER. El decano de la unidad académica, Juan Pablo Filipuzzi, leyó parte de los fundamentos que sostuvieron su postulación, destacando a “una de las figuras más relevantes del derecho argentino contemporáneo, reconocido por su extensa trayectoria en la función judicial, su labor académica y su comprometida actuación en la vida pública”.
A su turno, el gobernador Frigerio habló de un reconocimiento “valioso y merecido, para una persona que respeto y admiro y cuya presencia es un estímulo para las luchas que estamos dando ahora”.
El mandatario afirmó que Gil Lavedra “es protagonista de nuestra historia, no solo por el juicio a las juntas, sino por su defensa irrestricta de la democracia” y añadió que “estuvo siempre a la altura, mostrando la coherencia y la rectitud que necesita la política”.
Además, puso de relieve la distinción de UADER en cuanto “pone a nuestros ideales en el centro y les da una señal a los estudiantes: que la integridad moral importa”. Expresó “el orgullo de tener en la provincia una universidad que marca el rumbo con un reconocimiento que es el ADN entrerriano: republicanismo, democracia, federalismo”.
El juicio y la transición democrática
Antes de comenzar su conferencia magistral, Gil Lavedra agradeció los elogios y dijo que la distinción es “un altísimo honor que agradezco sinceramente”.
Al desandar el tema de su exposición, titulada “El juicio a las juntas y la transición democrática”, indicó que “rememorar el pasado no es mirar para atrás, en la medida en que se pueden sacar enseñanzas para el presente y el futuro”.
Luego de repasar la historia argentina en relación con las interrupciones del orden constitucional y el poder político acumulado por las Fuerzas Armadas, el jurista se explayó sobre diversos aspectos vinculados al juicio a las juntas militares que comenzó en abril de 1985 y al panorama social y político de Argentina en aquel tiempo.
“En 1983, la posibilidad de un juicio tenía enormes dificultades políticas y jurídicas; la decisión de Alfonsín fue absolutamente contra la corriente”, destacó. Y se refirió a dos circunstancias que fueron la llave para su concreción: la oralidad y la selección de casos representativos de las atrocidades que habían ocurrido en todo el país.
Gil Lavedra dimensionó aquel suceso como “de enorme impacto en el derecho internacional”, pero sobre todo hizo hincapié en que “para Argentina significó el fin de las dictaduras y un respaldo a los derechos humanos y la democracia, dejando una clara reivindicación del imperio de la ley y del Estado de Derecho”. Asimismo, “permitió que la joven democracia se consolide”, considerando que “la democracia es siempre una apuesta abierta; hay que luchar por ella permanentemente”.
En ese sentido, habló de “renovar el compromiso con la democracia hoy, porque es el único sistema que nos permite vivir en libertad y que se respeten nuestros derechos; donde coexisten personas que piensan distinto, pero llegan a acuerdos para poder desarrollarse y vivir mejor”. Finalmente, dijo que “la ausencia de ese espíritu cooperativo, es una de las razones de la decadencia argentina”.
Detalles de la ceremonia
Gil Lavedra recibió diferentes obsequios y reconocimientos en el marco de su distinción como Doctor Honoris Causa. UADER le entregó un ejemplar de su libro “Una Universidad que transforma”, editado con motivo de sus 25 años; una obra de la artista Fernanda Alberto y juegos de mesa del grupo editorial El Equipo Azul.
Por otro lado, hubo plaquetas que destacaron su labor en favor del fortalecimiento de la democracia, de parte de la Gobernación, entregada por el propio Frigerio; de la vicegobernadora Alicia Aluani; y de la Cámara de Diputados, entregada por su presidente, Gustavo Hein, junto al diputado Silvio Gallay.
Acompañaron el acto los decanos de las cuatro facultades de UADER, además de otras autoridades universitarias, los equipos de gestión, ministros, legisladores y público en general.
La distinción que recibió Gil Lavedra fue la decimonovena que otorga UADER, sumándose a una importante lista de figuras emblemáticas en el campo de los derechos humanos, como Carmen Argibay, Estela de Carlotto, Baltasar Garzón y Rosario Badano, entre otras.








